El camino del artista: las citas con el artista

Las citas con el artista («artist’s dates» en inglés) constituyen una de las dos herramientas recurrentes del manual de Julia Cameron, El camino del artista. Aparte de los ejercicios puntuales que va marcando a lo largo de las 12 semanas que dura su método, hay dos cosas que se repiten: las páginas matutinas de las que ya hemos hablado, y las citas con el artista.

«Citas con el artista»

Según Julia cuenta en otro libro suyo, El camino del escritor, lo que ella bautizó como «citas con el artista» comenzó cuando la hija que tiene con Martin Scorsese era muy pequeña. Ella estaba recién divorciada y empezó a necesitar sus momentos a solas para encontrarse consigo misma.

Así nació su idea de tener una especie de cita consigo misma una vez a la semana. No necesitaban ser salidas muy largas, caras o complicadas. Simplemente, dejaba a su hija con una niñera y se iba un par de horas a un museo, al cine o a una representación teatral. Supuestamente esta es la forma de llenar el pozo de la creatividad, según su teoría. Lo que vendría a ser recargar las pilas, pero en concreto las pilas artísticas.

Y esto es lo que ella nos propone con sus citas con el artista, que por cierto, llama un poco a confusión con esta denominación. A mí me suena más algo así como «citas con tu artista interior», ya que la intención es dejar que aflore ese artista que llevas dentro.

Además de las ideas que aporta la propia Julia Cameron, hay miles de blogs en internet con listas enormes de propuestas para posibles citas con el artista. Algunas pueden resultar interesantes e inspiradoras, otras son ideas que desecharemos de inmediato, por no parecernos ni interesantes, ni practicables, ni algo que estemos deseando hacer. Precisamente esto es lo que nos hace darnos cuenta de lo diferentes que somos los seres humanos entre nosotros, y lo que varían los gustos entre personas que en teoría tienen más o menos los mismos gustos, al menos artísticamente hablando.

Según Julia cuenta en otro libro suyo, El camino del escritor, lo que ella bautizó como «citas con el artista» comenzó cuando la hija que tiene con Martin Scorsese era muy pequeña. Ella estaba recién divorciada y empezó a necesitar sus momentos a solas para encontrarse consigo misma.

Así nació su idea de tener una especie de cita consigo misma una vez a la semana. No necesitaban ser salidas muy largas, caras o complicadas. Simplemente, dejaba a su hija con una niñera y se iba un par de horas a un museo, al cine o a una representación teatral. Supuestamente esta es la forma de llenar el pozo de la creatividad, según su teoría. Lo que vendría a ser recargar las pilas, pero en concreto las pilas artísticas.

Y esto es lo que ella nos propone con sus citas con el artista, que por cierto, llama un poco a confusión con esta denominación. A mí me suena más algo así como «citas con tu artista interior», ya que la intención es dejar que aflore ese artista que llevas dentro.

Además de las ideas que aporta la propia Julia Cameron, hay miles de blogs en internet con listas enormes de propuestas para posibles citas con el artista. Algunas pueden resultar interesantes e inspiradoras, otras son ideas que desecharemos de inmediato, por no parecernos ni interesantes, ni practicables, ni algo que estemos deseando hacer. Precisamente esto es lo que nos hace darnos cuenta de lo diferentes que somos los seres humanos entre nosotros, y lo que varían los gustos entre personas que en teoría tienen más o menos los mismos gustos, al menos artísticamente hablando.

A solas con el artista

Las citas con el artista deben realizarse al menos una vez a la semana y únicamente han de cumplir con dos premisas:

1. debes acudir solo a tus citas

2. debe ser algo que te guste o te motive

Por lo tanto, si te fuerzas en hacer algo que se supone que mola o es cool o es guay o es artístico pero estás las dos horas que dura la actividad bostezando o preguntándote qué narices haces aquí… that’s not the spirit.

Otra cosa es que te decidas a probar algo que normalmente nunca harías para ver si te gusta, porque de lo que se trata es experimentar, abrirte nuevos horizontes. 

Ideas para citas con el artista

Aquí os dejo una lista de ideas para las citas con el artista, mezclando un poco las que da Julia Cameron con otras que aparecen en blogs, artículos u otros libros. Como ya he dicho la cosa va en gustos, así que yo he puesto las experiencias que más me han gustado a mí en particular.

Por ejemplo, a mí no me gusta ir a museos así «por ir», y sobre todo a museos de pinturas clásicas. Quizás alguna que otra vez por ver una obra en particular, pero no mucho. Sin embargo, lo de visitar un museo a modo de cita con el artista es uno de los top ten que aparecen en casi todas las listas.

1. Acudir a un mercadillo de objetos antiguos y curiosos. Me encantan estos sitios por el componente inspirador que tiene encontrarte con curiosidades random tales como postales descoloridas, cromos, broches…

2. Visitar un parque «bucólico» para pasear, donde además también puedes sentarte a la sombra a escribir un rato o sacar alguna foto artística.

3. Una excursión a algún pueblo o lugar pintoresco cerca de tu casa que de otra forma nunca suelas visitar.

2. Visitar un museo local, sin importar si es muy pequeño o de fama mundial. 

3. Apuntarse a unas clases de fotografía, dibujo, baile, o algo creativo.

4. Preparar una cena con platos experimentales que no hayas probado nunca antes.

5. Visitar una iglesia. ¡Sí, una iglesia! Es una experiencia cuanto menos «diferente» para muchos de nosotros.

6. Ir al cine o a un espectáculo teatral. ¡Solo/a!

7. Ir a un hammam (baños árabes, muy recomendable para relajarse también, por cierto).

8. Ir a la Biblioteca de tu ciudad sin ninguna idea predeterminada, simplemente a ver libros, observar a la gente (¡pero sin exagerar, no vayan a confundirte con un maniaco!), sentarte a hojear el periódico, escribir…

9. Ir a tu café o bar favorito simplemente a estar un rato allí contigo mismo/a, leyendo, dibujando, escribiendo o relajándote sin más.

10. Darte un paseo por la naturaleza: el campo, la playa o la montaña. 

Hay un montón de ideas más y cada uno tiene sus favoritos. Las únicas reglas es que uno vaya solo, que se tome su tiempo y que disfrute del momento.

Las citas con el artista deben realizarse al menos una vez a la semana y únicamente han de cumplir con dos premisas:

1. debes acudir solo a tus citas

2. debe ser algo que te guste o te motive

Por lo tanto, si te fuerzas en hacer algo que se supone que mola o es cool o es guay o es artístico pero estás las dos horas que dura la actividad bostezando o preguntándote qué narices haces aquí… that’s not the spirit.

Otra cosa es que te decidas a probar algo que normalmente nunca harías para ver si te gusta, porque de lo que se trata es experimentar, abrirte nuevos horizontes. 

Ideas para citas con el artista

Aquí os dejo una lista de ideas para las citas con el artista, mezclando un poco las que da Julia Cameron con otras que aparecen en blogs, artículos u otros libros. Como ya he dicho la cosa va en gustos, así que yo he puesto las experiencias que más me han gustado a mí en particular.

Por ejemplo, a mí no me gusta ir a museos así «por ir», y sobre todo a museos de pinturas clásicas. Quizás alguna que otra vez por ver una obra en particular, pero no mucho. Sin embargo, lo de visitar un museo a modo de cita con el artista es uno de los top ten que aparecen en casi todas las listas.

1. Acudir a un mercadillo de objetos antiguos y curiosos. Me encantan estos sitios por el componente inspirador que tiene encontrarte con curiosidades random tales como postales descoloridas, cromos, broches…

2. Visitar un parque «bucólico» para pasear, donde además también puedes sentarte a la sombra a escribir un rato o sacar alguna foto artística.

3. Una excursión a algún pueblo o lugar pintoresco cerca de tu casa que de otra forma nunca suelas visitar.

2. Visitar un museo local, sin importar si es muy pequeño o de fama mundial. 

3. Apuntarse a unas clases de fotografía, dibujo, baile, o algo creativo.

4. Preparar una cena con platos experimentales que no hayas probado nunca antes.

5. Visitar una iglesia. ¡Sí, una iglesia! Es una experiencia cuanto menos «diferente» para muchos de nosotros.

6. Ir al cine o a un espectáculo teatral. ¡Solo/a!

7. Ir a un hammam (baños árabes, muy recomendable para relajarse también, por cierto).

8. Ir a la Biblioteca de tu ciudad sin ninguna idea predeterminada, simplemente a ver libros, observar a la gente (¡pero sin exagerar, no vayan a confundirte con un maniaco!), sentarte a hojear el periódico, escribir…

9. Ir a tu café o bar favorito simplemente a estar un rato allí contigo mismo/a, leyendo, dibujando, escribiendo o relajándote sin más.

10. Darte un paseo por la naturaleza: el campo, la playa o la montaña. 

Hay un montón de ideas más y cada uno tiene sus favoritos. Las únicas reglas es que uno vaya solo, que se tome su tiempo y que disfrute del momento.

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